Los trabajos que requieren permanencia prolongada en una oficina, mantienen a las personas sentadas durante más de siete horas en ocasiones; tiempo en el que las piernas permanecen cruzadas o muy flexionadas.
“La postura correcta es mantener las piernas dobladas en un ángulo de 90 grados, de modo que los músculos y las articulaciones no se compriman. Además, el cuerpo debe permanecer al centro de la silla.
“Por otro lado, los hombros deben estar relajados, lo que se consigue con el escritorio y la silla a la altura adecuada”, señala.
Una postura incorrecta provoca lesiones en los músculos del cuello. Este malestar puede ocasionar a su vez dolor de cabeza. Por ello, el especialista recomienda hacer un receso de cinco minutos cada dos horas.
“Podemos ponernos de pie y reactivar la circulación de todo el cuerpo, moviendo las piernas, los brazos, el torso, el cuello”, indica el doctor Ricardo Esquivel.
No sólo sufren los huesos y músculos, sino también el aparato digestivo.
El nutriólogo Armando Castilla Vargas agrega que, por lo general, las personas que trabajan en oficina no hacen ejercicio.
El sedentarismo provoca problemas como estreñimiento, mala digestión, inflamación, cólicos, distensión abdominal, reflujo gastroesofágico, dolor y hasta diarrea.
“No se debe omitir ningún alimento, porque aumenta la producción de ácido clorhídrico, el encargado de ‘desdoblar’ los alimentos. Tanta acidez provoca, primero, gastritis, y en casos más graves, úlcera péptica” apunta el médico.
Para evitarlo, se puede recurrir a las colaciones de barras energéticas. Se puede tomar una entre el desayuno y la comida, otra entre ésta y la cena y, finalmente, una más de “comodín”.
“Respecto a los líquidos, un adulto debe tomar dos litros al día. Puede ser agua natural, de frutas o té, éstos últimos endulzados con sustituto de azúcar”, explica.
“Cuando la cena es muy tarde, se deben evitar las porciones abundantes, lo frito y los condimentos. En su lugar, preferir cereales, leche deslactosada y yogur”.
Bienvenida la ropa cómoda
Muchas mujeres, en busca del mejor outfit de la oficina se visten con ropa muy ceñida, tacones altos y usan bolsas enormes, lo que puede resultar incómodo.
La recomendación es vestir lo más cómodo que permita el código de vestimenta.
Se recomienda usar prendas de tejidos naturales, que permiten al cuerpo estar fresco; las telas sintéticas provocan sudoración.
Respecto de los tacones, el doctor Esquivel apunta que éstos levantan la zona lumbosacra y cuando son más altos que cinco centímetros, afectan no sólo la columna, sino también los tobillos, la cadera, las rodillas y los pies.
“Pero muchas mujeres admiten que nunca renunciarán a usarlos”, comenta.
Si perteneces a este grupo, puedes cambiar a flats al término de la jornada.
Por otro lado, la recomendación para bolsos es cargar sólo 10% de nuestro peso corporal, es decir, “una mujer de 50 kilos sólo puede cargar, en promedio, cinco kilos.
“Cuando cargamos más, se lesionan los músculos”, apunta el doctor Esquivel.
Cuidado con el clima
El aire acondicionado también provoca malestar, pues muchas veces remueve agentes como humo de tabaco y otras partículas, las cuales circulan en el ambiente, provocando irritación de garganta y ojos.
Además, la diferencia de temperatura con el exterior puede ocasionar enfermedades respiratorias. En este sentido, la recomendación de la Universidad Nacional Autónoma de México es disminuir el clima artificial en sólo dos grados.
Con pequeñas modificaciones en los hábitos durante la jornada laboral, la calidad de vida aumentará y se evitarán riesgos o enfermedades que, incluso, puedan poner a los trabajadores en riesgo.
Fuente: www.eluniversal.com.mx



