China (21%) y Estados Unidos (20) representan el 41% de las emisiones de carbón que están causando el serio deterioro ambiental que vive el planeta. Es normal, en consecuencia, que hubiera bastante curiosidad por lo que los máximos responsables de esas dos naciones dijeran en la Asamblea especial convocada el martes por el secretario general de la ONU. Había un deseo de comprobar su compromiso ante la importante reunión de Copenhague de diciembre sobre el tema.
Las posturas son conocidas… Los países en desarrollo sostienen que los destrozos ambientales han sido causados por la masiva industrialización, y polución, de los ricos y que ellos tienen ahora derecho a industrializarse igual sin cortapisas. Los ricos replican que tenga quien tenga la culpa del pasado si todo el mundo no hace ahora recortes en la emisión de gases no hay solución posible. Los representantes más evidentes de esas posturas serían China e India, de un lado, y Estados Unidos, de otro.
El presidente chino, Hu Jintao, no defraudó. Anunció que su país se compromete a reducir las emisiones en razón de su desarrollo económico. No aportó excesivas precisiones, aunque aclaró que su país plantará de árboles una superficie igual a la de California…, pero era un compromiso al más alto nivel y en un escenario retumbante, la ONU. Obama también estuvo decidido. Admitió la responsabilidad de su país y dijo que todos los gobiernos deben actuar con energía. No aclaró cómo va a persuadir al Senado estadounidense para que apruebe una ley con obligaciones reductoras.
Ésta es una de las claves del problema. El Senado está concentrado en la cuestión de la reforma sanitaria y, además, hay en él importantes sectores que remachan que el pasado es el pasado y que no van a hipotecar el futuro de industrias de Estados Unidos si los países en vías de desarrollo no prometen simultáneamente cortar, de una u otra forma, sus emisiones. Lo hago ahora si lo haces ahora.
Las posibilidades de desbloquear el asunto en Copenhague son reducidas. Hay una dificultad supletoria, en ciertos países ricos -Gran Bretaña, Estados Unidos…- crece en la opinión pública el número de los que piensan que la amenenaza medioambiental no es tal o está exagerada.
Fuente: www.estrelladigital.es



