La crisis económica no sólo está provocando un fuerte incremento del desempleo en la Unión Europea, que ya acumula 21,8 millones de personas en paro, sino que está incidiendo de manera negativa en la seguridad y la salud de los trabajadores, como así se constata en una encuesta realizada por la empresa TNS para la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, que tiene su sede en Bilbo. Se realizaron 27.106 encuestas en el conjunto de los veintisiete estados de la UE.
El sondeo paneuropeo sobre seguridad y salud en el trabajo confirma que seis de cada diez europeos prevé “que la crisis económica mundial deteriorará las condiciones de trabajo, especialmente en lo que se refiere a la seguridad y a la salud”. Un 62% de los hombres reconoce que en los últimos años han mejorado las condiciones de salud y seguridad, pero ese porcentaje se queda en un 52% de las mujeres, que no ven esos avances tan claros, porque un 39% de las mujeres tampoco se siente informada de manera adecuada sobre los riesgos.
Destaca, en conjunto, que tres de cada cuatro encuestados de los veintisiete estados de la UE confirma que “la mala salud que sufren es fruto del trabajo que realizan”. Muestran, además, carencias en materia de prevención de riesgos laborales, más en estos momentos de crisis económica.
Problemas de salud
En este sentido, no hay que olvidar que en agosto la Oficina Estadística de la Comisión Europea, Eurostat, reconoció en un estudio que 27 millones de trabajadores de la UE sufren accidentes o problemas de salud, pero 137 millones están expuestos a riesgos cada día. La encuesta de la Agencia Europea fue realizada entre marzo y mayo de este año. Desde entonces las perspectivas económicas no han mejorado y, en cambio, se ha producido un mayor ingreso de trabajadores en las listas del paro en el conjunto europeo.
Jukka Takala, director de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, consciente de los retos que deben hacer las empresas, les exhorta a invertir en la salud de sus trabajadores. “La crisis financiera puede llevar a las compañías a ignorar o minimizar la importancia de la seguridad y la salud en el trabajo. Se corre el riesgo incluso de que las empresas se planteen recortar las inversiones en seguridad y salud en el trabajo”.
Por ese motivo, Takala señala que el objetivo de la Agencia Europea, que tiene su sede en Bilbo, es “convencer” a los empresarios de que “no tiene sentido economizar a corto plazo, cuando el precio no es sino incrementar los problemas a largo plazo. Nuestro trabajo es la prueba de que, cuanto más saludables, más productivos son también los puestos de trabajo”.
Fuente: www.gara.net



